viernes, 25 de abril de 2008

La mújer y los géneros

La mujer, una de las fuentes más infinitas de los problemas del hombre . Más sinembargo no me refiero a ella en terminos generales. Los problemas que el hombre decide hacerse solo, no provienen de la mujer... provienen de esa mujer. No de ellas, comprendidas como un ítem colectivo, sino como la proyección real de nuestros deseos de compañía y que, efectivamente, resultan en una mujer.

Tengo 20 años de tener 20 años, nada cambia este hecho (qué razón tienen Sabina y Serrat). Aún cuando me desmerezca la edad que tengo, desmerecer que la experiencia se mide en cuanto a momentos, y que más vale 500 momentos con 20 años, que 100 con 30 años sería una demagogia. Mi edad no me impide poseer abstracción suficiente como para sintetizar mis experiencias y llegar a dos conclusiones: la primera, que por general el ser humano prefiere siempre lo que lo divide a lo que lo une (qué razón tiene Aaron Raymond); la segunda, que es más fácil generalizar y señalar, que hacer autocrítica y darnos cuenta que cada persona es un caso concreto (qué equivocados estamos algunos). Si ambas parecen contradecirse, es por esa cuestión que el lenguaje no deja de ser ambiguo y limitante a la hora de reflejar la realidad, es por ello que la redacción sigue siendo un arte.

Regresando al tema que nos atañe, proseguiré a explicar la relación de ambas conclusiones al tema de la mujer.

Los seres humanos tendemos al etnocentrismo, cada vez que críticamos algo que se encuentra del otro lado de la barda. Nos dedicamos a formular una teoría tras otra usando el pragmatismo como colador indefectible. Ahora, no critico el método pragmático de prueba y error, lo que sí me resulta ilógico es basarnos en estas teorías, para luego menguar las cualidades del otro género. "Si sentimentales o toscos", "si distraidas o enfocados", "si dramáticas o prácticos", "si complicados o no"... discusiones que me resultan tan superfluas como decir "si parado o sentado". Y es que, hasta la fecha, no conozco ninguna característica física o psíquica, que por su naturaleza no tenga por contraparte, algún defecto social aparente (muy emparte debido a que encontrar el punto medio de la característica en cada situación es imposible). ¿Realmente es necesario empecinarse en nuestras diferencias? Está bien, me parece perfecto querer resaltar la individualidad y la manera en que la mezcla de nuestras características nos hacen únicos, pero creo que generalizar las diferencias es de quienes necesitan de teorías grupales para definirse.

Es precisamente en la generalización que empieza mi segunda conclusión. Buscar aplicar las teorías antes mencionadas a un género determinado, es tipificar la naturaleza humana. Teorizar a mujeres o hombres es asemejarlos más a una regla predecible. Ninguna ciencia social ha podido encasillar al ser humano y cuando lo ha tratado, este ha roto el molde. La generalización también me parece un craso error de nuestro tiempo. Que el comportamiento de una, dos o tres personas, justifique la adopción de una etiqueta es un ejercicio de animalización pura.

¿Por qué se hace? Mi experiencia me indica que es más sencillo obviar todas las excepciones (que son muchas), que buscar en realidad comportamientos parecidos (que son pocos). ¿Qué se hace cuando una persona de un determinado género se sale de la norma? Se le llama "la excepción que confirma la regla".
"La excepción que confirma la regla"... y ahora es cuando en definitiva apagamos las luces y nos dormimos a la sombra de nuestro erudismo a la violeta, con la verborrea como luz de lámpara.

El sexismo sirve para reflexionar algunas cosas. La primera, lo poco que nos conocemos despues de tanto tiempo juntos sobre este pedazo de universo. Lo segundo, que este tema viene siendo discutido desde que Adán se proclamó proveedor y que parece factible que no se acabe hasta que Eva regrese y le pida perdón por morder la manzana. Por último, que por más escriba, el tema se me va a ir como arena entre mis dedos y que la mejor receta para afrontarle es una dosis de humor y compasión por tantos malos chistes. C'est la vie! Ce sont les garçons et filles......

Dedicado a los Negronis y su eterna discusión jaja.

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